Dios Es Redondo tuvo la oportunidad de estar al lado de Óscar Julián Ruíz en el partido Envigado - Caldas; charlamos, gozamos y pasamos un buen rato con una persona que siempre le sonríe a la vida con un estilo humorístico que, quizá, le aprendió a su compañero en la Universidad, el famoso "Cuenta huesos". Impresiona de él la persona creyente que lleva dentro, un hombre de mucha fe, muy sociable y serio a la hora de ejercer su trabajo. Aquí está la entrevista que el mejor árbitro de Colombia le concedió al blog.Óscar, denos una breve historia sobre su vida profesional
“Yo inicio en el arbitraje en 1984 en la amateur, ingreso en el fútbol profesional en 1991, debutando como asistente; en el 92 debuto como profesional el 23 de febrero, en el clásico Santa Fe – Millonarios. Ingreso a la FIFA en 1995, desde que he estado ahí he asistido a cinco Copas América: Uruguay, Paraguay, Colombia, Perú y Venezuela; con dos sudamericanos sub-17 y los preolímpicos en Argentina; con diez mundiales, diez mundiales en todas las categorías; dos Copas Confederaciones, dos mundiales de clubes, dos mundiales de mayores, cuatro campeonatos de la categoría sub-20 y sub-17; y he dirigido ocho finales internaciones, Supercopa, Mercosur, Merconorte, Copa América, Intercontinental de Clubes; he asistido a la Copa de Oro, torneo de la CONCACAF, y haber estado en la Liga de Quatar, Liga Paulista, donde invitaban a árbitros internacionales donde estaban Sandor Puhl, Helmut Krug y yo. Ese es más o menos el bosquejo y aquí en el Fútbol Profesional Colombiano he sido siete veces galardonado con el Pito de Oro en Colombia.”.
El Mundial 2006, ¿cuál era su objetivo?
“Mi objetivo es como el de los equipos de fútbol, como iban todos los árbitros, con la ilusión de hacer una buena presentación y dirigir la final de la Copa del mundo.”.
Y luego del mundial, ¿qué conclusiones sacó?
“Que somos seres humanos, que en el arbitraje no hay nada escrito, que tenemos que tener la frialdad para afrontar también las derrotas… Me conocí en la derrota y mantuve el equilibrio como cuando también tengo los triunfos… Me conocí en la derrota.”.
La final Intercontinental, Real Madrid – Boca Juniors, ¿qué significó para usted?
“Yo creo que esos son de los partidos más emblemáticos e históricos para mi carrera arbitral, igual que la final de la Copa América en Paraguay entre Brasil y Uruguay; es algo inolvidable en el fútbol, haber estado en el estadio de Yokohama, donde el príncipe japonés Hirohito, que en paz descanse, estuvo presente, donde el Real Madrid con todas sus figuras y bueno, Boca uno de los equipos más tradicionales de Sudamérica. Era un lindo espectáculo y fue algo muy bonito en mi hoja de vida.”.
Óscar, el mejor jugador colombiano y por qué
“Históricamente Carlos Valderrama. Independientemente del inconveniente que he tenido, Carlos Valderrama para mí. Lo vi jugar, dentro del terreno de juego lo disfruté y para mí siempre ha sido, respetando, claro, a Willington Ortíz que lo vi ya como niño, no le dirigí a Willington Ortíz y los que hablan de Jairo Arboleda, y claro, Alejandro Brand, bueno, hay una cantidad que escuché, pero Carlos Valderrama.”.
El inconveniente con el “Pibe”, ¿en qué va ese tema?
“Va en lo que tiene que ir, ¿no?, Se ha hecho las gestiones extraprocesales para que él se hubiera retractado pero parece que no, entonces dejaremos eso a la justicia, que sea la que se encargue y dirima qué es lo que él quiso decir.”.
Y el mejor técnico
“No sé, si esto es por títulos uno puede clasificar, yo creo que el doctor Ochoa dio un historial muy grande y a marcado una pauta en el fútbol colombiano, pero por más que unos lo repudien o no, Maturana nos llevó a muchos mundiales y con Hernán Darío.”.
Si a usted le dieran la posibilidad de escoger y dirigir un partido, ¿cuál sería?
“Ya el partido de los sueños ya lo dirigí, Brasil – Argentina, pero sueño Italia – Alemania. Un partido que también es tradicional en el fútbol, pero el partido, el clásico mundial es Brasil – Argentina.”.
El periodismo colombiano últimamente lo ha estado influyendo mucho en las designaciones arbitrales y todo lo que esto conlleva, más todos con los problemas arbitrales que hubo en los torneos pasados, ¿qué podría decir al respecto?
“No, cuando las cosas salen bien la culpa no es de nadie, pero cuando salen mal sí; pero Oscar Julián Ruiz no maneja el arbitraje en Colombia. Se irrespeta la dirigencia, y son aquellos vivos del poder, digo yo, aquellos que no aceptaron un recambio, aquellos que no vivieron o no tomaron una decisión en su momento y que fueron excluidos y no tuvo nada que ver Óscar Julián Ruíz por eso me marcan, creo que si fuera otro no estuvieran diciendo eso.”.
Usted sin duda marcó un antes y un después en el arbitraje colombiano. ¿Cómo ve la nueva escuela en el tema?
“Contento, también llegó un recambio y han marcado. En las últimas fechas ha habido las protestas normales, de nueve partidos que haya la equivocación de uno o dos, es normal; hay fechas que salen normales totalmente, o sea, de 90 o 95 partidos, ahora han llegado sólo cinco protestas y dos de ellas justificadas, entonces yo creo que es muy elogiante y todo es una juventud, un recambio que se está llevando y que fue una idea de la Federación y Comisión de Árbitros.”.
¿Usted qué le mejoraría al fútbol colombiano?
“No, yo soy uno de los que comparto y defiendo el fútbol colombiano, las entradas, el fútbol, sino que aquí las cosas buenas no las magnifican con América y otros países, aquí somos muy exigentes, pero el fútbol es bueno, a veces sacamos el producto del que comerá mucho gente y dicen que somos malos y vivimos de ello. Pero yo soy uno de los que pienso que el fútbol colombiano es muy bueno, la categoría es muy atractiva. Yo no, no cambiaria, yo creo que ahora como está diseñado el torneo es muy bueno, solo para la Copa Colombia. En la Copa Colombia lo jugaría en ciudades donde no haya fútbol profesional, eso sí como lo hacen en Brasil, en Maceió, en diferentes ciudades donde no hay fútbol y la gente iría más, pero eso sería lo único para la Copa Colombia, lo llevaría a ciudades donde no haya fútbol profesional.”.
Luego de aquel día, la impresión es la mejor. A pesar de tener el reconocimiento que carga, la humildad la exalta en todo momento. Todo un personaje que cuando se está con él, parece que se estuviera hablando con una persona común y corriente, pero cuando se sale de ese momento, los pensamientos acerca de haber estado con el máximo ícono del arbitraje en el fútbol colombiano y uno de los mundiales son extensos.
Foto: El Tiempo

































































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